Un violento tiroteo ha vuelto a sacudir la ciudad de Badajoz este jueves, 23 de abril, en la barriada de San Roque y el parque del Rivillas. Según las primeras informaciones, el suceso se originó a media tarde durante un enfrentamiento entre varias familias, desencadenando una persecución en coche y momentos de pánico en plena vía pública.
Los primeros disparos se escucharon en el parque del Rivillas, entre los puentes de San Roque y el de la carretera de Sevilla. Testigos aseguran haber oído una decena de detonaciones, realizadas con armas cortas, y vieron a varios individuos vestidos de negro huir a pie hacia la zona de La Picuriña y la avenida Santo Cristo de la Paz, donde el tiroteo continuó desde vehículos en marcha.
Durante la huida, algunos de los implicados se refugiaron en una farmacia 24 horas situada en esa avenida. Los empleados del establecimiento se encerraron al escuchar los disparos, uno de los cuales llegó a destrozar el mostrador. Dentro se refugiaron al menos dos personas que afirmaban estar siendo perseguidas, mientras la policía desplegaba un amplio dispositivo para acordonar la zona y recopilar pruebas.
Peritos de la Policía Científica han hallado casquillos de calibre 5,56 × 45, típicos de armas largas empleadas por la OTAN o rifles de caza, lo que sugiere el uso de armas automáticas en el suceso. La investigación incluye la localización de un Volkswagen Touran y una furgoneta blanca, presuntamente vinculados a los hechos, que han sido retirados por una grúa municipal.
Aunque de momento no se han confirmado heridos, este nuevo episodio agrava la preocupación por la escalada de violencia con armas de fuego en la capital pacense, donde en los últimos meses se han registrado varios tiroteos, incendios intencionados y asaltos. Colectivos policiales como Jupol advierten desde hace semanas de una “grave falta de efectivos” y de un incremento sin precedentes de este tipo de delitos.
La Policía Nacional mantiene abierta la investigación para identificar y detener a los responsables del tiroteo.